LA XENOFOBIA Y LA CONVIVENCIA INTERCULTURAL:
Desde los comienzos de la Iglesia—es decir, desde los comienzos del movimiento de creyentes cristianos en el seno del judaísmo—la primera generación de esta comunidad de fe tuvo que enfrentar y asumir el hecho inesperado y desconcertante de que extranjeros querían bautizarse y hacerse miembros de sus asambleas, sin cambiarse la identidad cultural. La crisis provocada por las conversiones de grandes números de gentiles llevó a la antigua Iglesia a declarar, por la voz colectiva de los principales líderes, que no debe imponerse a los conversos las normas del pueblo judío—específicamente, sobre la circuncisión y los alimentos...








