Turismo

La  intención de  esta sección es brindar un servicio o  asesoría  a  quienes  estén prontos a realizar un viaje al lejano Israel, tierra  en la  que  las  tres religiones  mo-noteístas encuentran parte de su historia y sus raíces.
La presente es una apreciación personal, una  imagen  que  quien   escribe   estas líneas se  ha ido forjando en  los muchos viajes que ha realizado a ese país. Debe entenderse como algo introductorio. Encontrarán aquí teléfonos importantes y vocabulario básico.  Más adelante iremos agregando,  mensualmente,  sitios  de  interés  que  no deberían faltar en el recorrido  de quien se  apresta  a  realizar  un  viaje  hacia Israel.

Israel es  un país  de  contrastes.  Allí Oriente y  Occidente se  encuentran a diario,  conviven  diferentes  etnias, se escuchan variados  idiomas y  la gente es amable,  siempre  dispuesta  a con testar  las  preguntas  que  los turistas hagan. A algunas personas les asusta el aspecto adusto, a veces hosco de los de- nominados   “tzabarim”  o   “sabres”,   que en hebreo significa tuna,  sí,  como  la exquisita  fruta  que  acostumbramos  a con sumir en  el  verano chileno.  La  razón de ese  nombre  es   porque   esta  fruta   po see espinas  en su corteza exterior,  pero ro  una  vez que  uno  pela la fruta,  puede saborear un sabor dulce y exquisito.  Así es el israelí:  se ve duro por  fuera tal vez debido  a  la  vida  dura,  llena  de  problemas, al  que se  suma  el terrorismo,  pero en realidad, es una persona afable, dulce y buena  cuando  uno  logra  entrar en contacto con él.

Entre  los  lugares  más  destacados  se encuentra la milenaria Jerusalem, ciudad que  no puede ser  descrita  en  palabras  porque el lenguaje  pareciera no ser suficiente para trasuntar lo que ella significa.